Inicio Acerca ▾ Biblioteca contacto pedido Acerca de NeuroAiD ▸ estudios clínicos ▸ perfil de seguridad ▸ Profesional médico
composición y dosificación ▸ Descubra si Neuroaid es adecuado para usted Acerca NeuroAiD es un tratamiento oral que ayuda a los pacientes de accidentes cerebrovasculares y lesiones cerebrales traumáticas que sufren déficits establecidos a recuperar su independencia funcional además de terapias de rehabilitación y ejercicios. Síndrome de Anton: cuando el cerebro no reconoce la ceguera
isquemia

El síndrome de Anton es un trastorno neurológico poco frecuente en el que una persona presenta ceguera cortical, pero niega o no es consciente de su pérdida de visión. A pesar de ser incapaz de ver, el paciente puede afirmar que percibe el entorno con normalidad e incluso describir escenas que en realidad no está observando.

Esta alteración suele aparecer tras lesiones bilaterales del lóbulo occipital, especialmente como consecuencia de un ictus que afecta la circulación cerebral posterior.

¿Qué es el síndrome de Anton?

síndrome de Anton

El síndrome de Anton es una forma de anosognosia, es decir, una falta de conciencia sobre un déficit neurológico propio.

En este caso, la alteración afecta a la visión. Aunque los ojos y las vías ópticas anteriores pueden funcionar correctamente, el cerebro pierde la capacidad de procesar la información visual debido a una lesión en la corteza occipital.

Como consecuencia, el paciente presenta ceguera cortical pero suele negar que exista un problema visual.

¿Por qué ocurre?

El síndrome aparece cuando se lesionan ambos lóbulos occipitales, responsables del procesamiento de la información visual.

Además de la ceguera cortical, se produce una alteración en las redes cerebrales encargadas de reconocer el propio déficit, lo que explica por qué el paciente insiste en que puede ver con normalidad.

Causas

Las causas más frecuentes incluyen:

  • Ictus bilateral de la arteria cerebral posterior.
  • Hemorragia cerebral.
  • Traumatismo craneoencefálico.
  • Encefalopatía hipóxico-isquémica.
  • Tumores cerebrales.
  • Infecciones del sistema nervioso central.
  • Enfermedades neurodegenerativas poco frecuentes.

El ictus es la causa más habitual en adultos.

Síntomas del síndrome de Anton

Las manifestaciones clínicas más características son:

  • Ceguera cortical.
  • Negación de la pérdida de visión.
  • Descripciones incorrectas del entorno (confabulación).
  • Dificultad para orientarse.
  • Choques con objetos durante la marcha.
  • Respuestas visuales incoherentes.
  • Conservación de los reflejos pupilares en muchos casos.

La combinación de ceguera cortical y falta de conciencia del déficit constituye el rasgo distintivo del síndrome.

Relación con el ictus

La mayoría de los casos aparecen tras un infarto bilateral de la arteria cerebral posterior.

Cuando ambos lóbulos occipitales resultan afectados, el procesamiento visual se pierde. Si además se lesionan las redes implicadas en la conciencia del déficit, el paciente puede negar completamente que haya dejado de ver.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico se basa en la exploración neurológica y las pruebas de imagen.

Las técnicas más utilizadas son:

  • Resonancia magnética cerebral.
  • Tomografía computarizada.
  • Angio-TC.
  • Angiorresonancia.
  • Exploración neurooftalmológica.

La evaluación clínica permite demostrar la existencia de ceguera cortical pese a que el paciente afirme que su visión es normal.

Tratamiento

El tratamiento depende de la enfermedad que haya provocado la lesión cerebral.

Cuando el origen es un ictus, el manejo sigue los protocolos establecidos para el accidente cerebrovascular. Posteriormente, la rehabilitación puede incluir estrategias dirigidas a mejorar la adaptación funcional del paciente y abordar las limitaciones derivadas de la pérdida de visión.

El tratamiento siempre debe individualizarse según las características de cada caso.

Pronóstico

síndrome de Anton

La evolución depende de factores como:

  • La extensión de la lesión cerebral.
  • La causa subyacente.
  • La rapidez del diagnóstico.
  • El tratamiento recibido.
  • La recuperación del tejido cerebral afectado.

En algunos pacientes puede observarse cierta mejoría de la conciencia del déficit con el tiempo, aunque la recuperación visual dependerá del daño cerebral existente.

Conclusión

El síndrome de Anton es un trastorno neurológico poco frecuente caracterizado por la combinación de ceguera cortical y falta de conciencia de la pérdida de visión. Habitualmente aparece tras lesiones bilaterales de los lóbulos occipitales, especialmente como consecuencia de un ictus. Su reconocimiento resulta importante para comprender determinadas alteraciones visuales y cognitivas que pueden presentarse tras una lesión cerebral.

Si necesita información sobre NeuroAiD II, puede rellenar este formulario de contacto

"*" señala los campos obligatorios

Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.
De*