El síndrome de Opalski es una variante poco frecuente del síndrome bulbar lateral o síndrome de Wallenberg. Se caracteriza por combinar los síntomas clásicos de una lesión en la porción lateral del bulbo raquídeo con una debilidad o parálisis del mismo lado del cuerpo donde se encuentra la lesión, una característica que lo diferencia de otros síndromes del tronco encefálico.
Generalmente, el síndrome de Opalski aparece como consecuencia de un ictus isquémico que afecta la circulación vertebrobasilar, especialmente la arteria vertebral o la arteria cerebelosa posteroinferior (PICA).
¿Qué es el síndrome de Opalski?
El síndrome de Opalski es un trastorno neurológico causado por una lesión en la región lateral del bulbo raquídeo que se extiende hacia las fibras corticoespinales después de su decusación (cruce).
Esta afectación provoca una combinación de signos neurológicos que incluyen alteraciones sensitivas, problemas de equilibrio y una hemiparesia ipsilateral, un hallazgo poco habitual en los síndromes del tronco cerebral.
Fue descrito por primera vez en 1946 por el neurólogo Adam Opalski.
¿Por qué ocurre?

El síndrome aparece cuando un infarto cerebral compromete simultáneamente:
- La región lateral del bulbo raquídeo.
- Las fibras del tracto corticoespinal después de cruzar hacia el lado opuesto.
Como consecuencia, el paciente presenta síntomas típicos del síndrome de Wallenberg junto con debilidad en el mismo lado de la lesión.
Causas más frecuentes
La mayoría de los casos se relacionan con alteraciones vasculares, entre ellas:
- Infarto de la arteria vertebral.
- Oclusión de la arteria cerebelosa posteroinferior (PICA).
- Disección de la arteria vertebral.
- Enfermedad aterosclerótica.
- Embolias cerebrales.
En ocasiones menos frecuentes también puede aparecer tras traumatismos o lesiones que afecten el bulbo raquídeo.
Síntomas del síndrome de Opalski
Los síntomas dependen de la extensión de la lesión, aunque suelen incluir:
- Debilidad o parálisis del mismo lado del cuerpo (hemiparesia ipsilateral).
- Mareo intenso o vértigo.
- Náuseas y vómitos.
- Dificultad para caminar.
- Alteración del equilibrio.
- Pérdida de sensibilidad al dolor y la temperatura en el lado contrario del cuerpo.
- Disminución de la sensibilidad facial del lado de la lesión.
- Disfagia.
- Disfonía.
- Síndrome de Horner ipsilateral.
- Nistagmo.
La combinación de estos signos orienta al neurólogo hacia una lesión localizada en el tronco encefálico.
¿En qué se diferencia del síndrome de Wallenberg?
Ambos síndromes comparten la mayoría de sus manifestaciones clínicas.
La principal diferencia es que:
- Síndrome de Wallenberg: normalmente no presenta debilidad significativa en las extremidades.
- Síndrome de Opalski: aparece una hemiparesia del mismo lado de la lesión debido a la afectación del tracto corticoespinal tras la decusación.
Esta diferencia anatómica es la característica que define el síndrome de Opalski.
Diagnóstico
El diagnóstico combina la exploración neurológica con técnicas de imagen.
Las pruebas más utilizadas incluyen:
- Resonancia magnética cerebral.
- Angiorresonancia.
- Tomografía computarizada.
- Angio-TC.
- Estudios vasculares.
Estas exploraciones permiten localizar el infarto e identificar el vaso sanguíneo afectado.
Tratamiento

El manejo depende de la causa responsable del síndrome.
Cuando está relacionado con un ictus isquémico, el tratamiento sigue los protocolos establecidos para este tipo de accidente cerebrovascular e incluye medidas destinadas a restaurar o preservar la circulación cerebral, prevenir nuevas complicaciones y favorecer la recuperación funcional mediante rehabilitación cuando sea necesaria.
El abordaje siempre debe individualizarse según la situación clínica de cada paciente.
Pronóstico
La evolución es variable y depende principalmente de:
- El tamaño del infarto.
- La rapidez del diagnóstico.
- El tratamiento recibido.
- La presencia de otras enfermedades vasculares.
Muchos pacientes experimentan una mejoría progresiva de los síntomas durante los meses posteriores al ictus, aunque algunas secuelas neurológicas pueden persistir.
Conclusión
El síndrome de Opalski es una variante poco frecuente del síndrome bulbar lateral que destaca por la presencia de hemiparesia ipsilateral, un hallazgo que permite diferenciarlo de otros síndromes del tronco encefálico. Aunque suele aparecer como consecuencia de un ictus que afecta la circulación vertebrobasilar, su reconocimiento resulta importante para localizar con precisión la lesión cerebral y comprender las manifestaciones neurológicas que presenta cada paciente.
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